Experiencias de Voluntarios


Mi paso por Ankelba se puede definir brevemente: ENRIQUECEDOR

Conocí a Olivia gracias a mi mejor amigo, y digo gracias porque solo tengo palabras de gratitud hacia ella por su trato, su trabajo, su aportación para un mundo mejor y su ilusión incansable por ayudar.
Mi idea era ver, oír, aprender y diagnosticar con el fin de poder ayudar después en la planificación estratégica tanto interna como externa.
Eso hice, pero para mi sorpresa, el entorno me ayudó a cambiar: “Ver” por “descubrir”, “Oír” por “Escuchar” y “AprendIMG-20151220-WA0002er” por “APRENDER”
En ese lugar llamado Ankelba las personas viven felices, y lo hacen de una forma digna, se sienten útiles. Cada cual sabe lo que debe hacer, sin complejos organigramas ni planes de RRHH, todos sin excepción arriman el hombro.
El resultado: Una AYUDA incalculable para más de 100 personitas que gracias a este proyecto cuentan con alimento, ropa, educación y sanidad. ¿Suficiente? No por desgracia, pero que decir… viendo algo así solo puedes abrir los ojos y unirte. Sin duda, YO SOY AMBESSA

sonrisa

Sonrisas que marcan para toda la vida (julio 2015)

Existen personas que nos dejan huella y otras que nos marcan para toda la vida… la experiencia vivida en Etiopía con Ambessa durante el mes de Julio es difícil de explicar con palabras, pero esos niños no nos dejaron huella…nos han marcado para toda la vida.
Desde Ambessa siempre nos dicen que Ambessa somos todos, y una vez de regreso a España esas palabras tienen más sentido… Ambessa es ese niño que se puso esos zapatos nuevos, es esa niña que le dije que me hiciera una lista de todo lo que quisiera, que se lo compraba, y toda la lista era de cosas para la escuela, es ese director de escuela que no sabía cómo darnos las gracias por nada… y así hasta un sinfín de sucesos que pasaron estos días.

Si alguien quiere saber que es el amor incondicional que mire a uno de esos niños que tenemos apadrinados a los ojos, si puedes claro, porqué a la que te descuidas ya los tienes encima con un abrazo o un beso.

Durante este viaje hemos llevado ropa y zapatos a todos los apadrinados, hemos renovado alguna casa para que puedan dormir mejor, montado literas para casa Ankelba, y hemos conseguido grandes avances para poder actuar mejor en Holeta, hemos llevado a los niños al parque de atracciones, pero lo que más hemos hecho es recibir cariño de los niños y sus familiares y eso… eso sí que es Ambessa.

 

Gracias Ambessa…. Gracias Etiopía.

El último día en Addis (febrero 2015)

Era el dia antes de marcharnos , y la verdad que habia sido un viaje duro , por muchas circunstancias diversas a las que tuvimos que enfrentarnos…. nos llamo un trabajador social que nos conoce , y nos dijo si podiamos reunirnos con una mujer que tenia 2 nietos y necesitaba ayuda… le dijimos que si ,y salimos corriendo con el furgon hacia ese lugar dentro de addis al que llamamos bosque.
Al llegar nos estaba esperando una anciana mujer, cubierta en un pañuelo , de un color pajizo , que en su dia hubiera sido blanco. … era una de las mujeres mas mayores que yo he visto en Etiopía.  La mujer  empezo a contarnos su historia y en menos de un minuto rompio a llorar de una manera desconsolada…..
Nos dijo que su hijo había muerto del corazon hacia dos años y que sus dos nietos , Fabregas de 9 años y Eden de 8 se habian ido a vivir con ella.
La tranquilizarnos como pudimos y le dijimos que ibamos a buscarle unos padrinos a los pequeños y que desde ese momento los menores recibirían nuestra ayuda.
Le dijimos que al dia siguiente volviamos y nos llevaríamos a los niños a comprarle todo lonque les hicieran falta porque ese dia tenia otra cita que no podiamos posponer.
Al dia siguiente recogimos a los dos hermosos niños que realmente venian vestidos con sus mejores galas… dos camisetas y un jersey que eran arapos. Fuimos a shola market y les compramos todo lo que necesitaban y fabregas se veia super contento, pero Eden no soltaba nuestra mano , ni esbozaba una sonrisa…..
Los llevamos a comer y despues los volvimos a llevar a casa de su abuelita.. al llegar allí le dije a Rebeca y Natalia que se quedarán jugando con los niños , que yo queria hablar mas detalladamente con la abuela.
Al entrar en esa habitación que era toda la casa, hecha de adobe y con muchos huecos por los que entraba el aire ,no entendia como ahí podian vivir 3 personas.
La abuela me ofreció un asiento donde ella estaba sentada y le dije que no, que preferia que ella estuviera sentada. Le pregunté directamente,  que mas necesita para los niños? A lo que ella entre llantos me dijo, necesito que tr los lleves y que yo pueda morir tranquila de que mis niños no se quedan solos.
Yo no daba crédito y en 5 horas cogiamos un avion !
Le volví a preguntar si estaba segura de que no queria seguir con sus niños y me dijo que ya no le quedaban fuerzas, y que por favor bos hiciéramos cargo. Le dije que los niños en unos 15 dias que es mas o menos lo que tardamos en preparar la documentación,  pasarian a vivir en Casa Ankelba , pero que teniamos que hablar con los niños y explicar la situación.  Llame a rebeca y le dije que los entrasen a la casita. Los dos niños me miraban con unos enormes ojos llenos de curiosidad , y poco a poco fui explicandoles todo… fabregas estaba muy contento con una sonrisa de oreja a oreja sabiendo que iba a vivir con mas niños en una casa grande y con muchos juguetes,  que es lo que se me ocurrió en ese momento. … per Eden rompio a llorar y se me abrazo al cuello tan fuerte que no podía ni respirar y que sus lágrimas recorrían sus mejillas junto a las mias.
Eden , por favor mirame, necesito saber por que llorar y tienes que calmarte para poder entenderte… me dijo algo tan bajito al oido que no la entendí.
Si me voy , quiero vivir contigo. … eso es lo que la pequeña me dijo.
No sabia que decirle no era capaz de articular palabra ni movimiento pero en ese momento me acorde de mis 4 hijos y del colgante que llevo en mi pecho , un mapa de africa con un corazón justo en Etiopía y que por detras lleva grabado los nombres de mis 4 hijos.
Eden , yo hoy tengo que irme con mis hijos.. pero te dejo mi colgante para que lo cuides y para que estes segura de que voy a volver a verte , cuidalo mucho y cuando yo vuelva tu me lo devuelves en persona… la pequeña se tranquilizó y le puso mi colgante en el cuello.
Hoy me ha llamado rebeca diciendo que eden sigue con su colgante y que espera ansiosa devolvermelo , al igual que yo deseo volver a verla y darle un gran abrazo. …
Todos los niños se merecen tener una vida de niños,  por eso hoy mas que nunca os damos las gracias a todos los que haceis esto posible.
Olivia Roman.

Un padrino afortunado…conoció a Bereket (octubre 2014)

Podría contaros cómo es Etiopía, hablar de sus colores, de su olor, de como te cala hasta los huesos. Pero hoy no estoy aquí para eso, no quiero contaros mi experiencia como voluntario con Ambessa, quiero contaros mi experiencia como padrino de Bereket. Un padrino un tanto afortunado por mi condición de padrino y voluntario sobre el terreno.

No hace tanto que es nuestro ahijado, apenas unos meses, un niño guapísimo, con una amplia sonrisa con forma de media luna, un cuerpo menudo de siete años vestido con ropas raídas cuando lo vimos por primera vez, con una cicatriz ya curada desde hacia tiempo bajo un desgarrón en su camiseta verde. Unos grandes ojos oscuros que nos miraban desde la inmensidad de fotos que recibimos cada poco tiempo y que esperamos como agua de mayo.

Cuando vi la oportunidad de viajar con Ambessa hasta Etiopía y tomé la decisión de hacerlo, mentiría si os dijese que conocer en persona a Bereket no era lo que esperaba con mas ilusión y anhelo. Vive con su joven mamá en una zona rural a dos horas y media de camino desde Addis Abeba, en Holeta, y no fue hasta pasados varios días viviendo en suelo etíope que viajamos hasta la aldea para visitar al equipo de fútbol y a las familias del programa de apadrinamiento de esta zona.
Estaba sentado dentro de una pequeña casa donde esperábamos la visita de las familias. Habíamos pasado toda la mañana haciendo la compra de los productos de primera necesidad que íbamos a repartirles, pasta, arroz, teff, aceite, jabón…
Apretaba en mi regazo una mochila que habíamos preparado para él antes de ni siquiera imaginar que sería yo el que se la entregaría; un coche teledirigido, con recambio de pilas, un juego, una lupa, un saltador, fotos, una carta.
Llegó el primer niño a la casa y me apresuré a enseñarle la mochila con la foto de Bereket y con gestos le pedí que lo buscara, estaba impaciente por verlo. Salió como un rayo y al poco fue él el que atravesó la puerta, con su amplia sonrisa, su cuerpo menudo de siete años, con su cicatriz escondida bajo ropa nueva y esos grandes ojos oscuros mirándome desde apenas unos centímetros. Me emocioné como no recordaba haberlo hecho nunca. Pasamos toda la tarde juntos, jugamos, lo subí a hombros, nos pintamos la cara, hicimos malabares, y me dio tantos besos y tantos abrazos que perdí la cuenta. Fue un día inolvidable que me hubiera gustado alargar mas y mas.  Pero todo tiene su fin como dice la canción y tuvimos que despedirnos. Nos abrazamos fuerte y desde la puerta vi como se iba alejando con su mochila a hombros, se volvió y mirándome a los ojos soltó todo en el suelo y corrió de nuevo a mi encuentro para darme un último beso.

Que sonrisa, que encanto de niño, que inocencia, que magia desprende. Definitivamente dar es lo mismo que recibir, pero lo que recibes se multiplica por mil.

Fernando.

Punto de vista de una voluntaria (octubre 2015)

Una historia vivida al revés….. (o a la inversa)
Gracias a Samson y Samuel por cambiar mi vida. Desde el día que os vi, solo puedo daros las gracias.
Gracias a AMBESSA, puedo decir que Ethiopia me ha devuelto la sonrisa.
El día 14 de Octubre, partí rumbo a Ethiopia con un único fin: ayudar. La historia se invirtió un 100% y ellos fueron los que me ayudaron a mi.
Esos niños, esas miradas, esas sonrisas, esas ilusiones….me hicieron crecer como persona.
Ellos me han enseñado que lo imposible siempre es posible.
Hoy, 29 de Octubre, no puedo quitarme de la cabeza esas miradas, esos gestos de cariño. Un cariño incondicional que daban sin esperar nada a cambio….
Hoy puedo decir que la llamada de África llego a mi.
Pilar Sánchez Rapún
GRACIAS AMBESSA

Os presento a Marina…. (noviembre 2013)

Os presento a la chica  blanca de la foto. Se llama Marina y lleva tres meses en Etiopía preparando el terreno para que nuestro proyecto salga adelante y de la mejor manera posible.
De momento es una alegría y una tranquilidad tenerla allí, luchando en primera línea con las burocracias y las peculiaridades propias de la personalidad y filosofía etíope de la vida.
Pero ahí no quedado la labor de Marina. A nuestra querida voluntaria no se le caen los anillos por involucrarse en todas las miserias que le rodean. Su trabajo incesante y valiente le está llevando a conocer un sinfín de situaciones y realidades que ponen los pelos de punta.
Gracias a su sacrificio, su empuje y esa pizca de bendita locura que es necesaria para invertir meses de su juventud en un viaje de este tipo, la asociación tiene ahora entre sus prioridades acometer varios frentes para la ayuda a niños y familias anónimas de un país al que tanto amamos.
En este viaje que voluntariamente ella decidió tomar no hay sitio para los orgullos, las medias tintas ni las medallas. De esta manera, metiéndose de lleno en el barro, no se dejan jamás las cosas a medio hacer.
Marina, con su juventud, su energía, sus ganas de cambiar las cosas y su sensibilidad ayuda y soporta nuestra labor, además de sembrar nuevas acciones que den un fruto en forma de un futuro para algunas personas en ese país. Por el camino cometerá errores, que sólo comete el tiene el tesón y la voluntad de querer cambiar este injusto mundo granito a granito de arena.
Mi admiración y mi agradecimiento.
Ya os iremos contando todas sus acciones de manera concreta para que nos ayudéis.

Una historia real…desde el corazón de Etiopía. ¡Ayuda! (Navidades 2013)

Todo comenzó un día por casualidad… Tuve la suerte de encontrar una gran persona en mi camino. Gracias Elías por ayudarme en este caminar a veces difícil.¿ casualidad o no causalidad? No lo sé, pero de repente allí estaban. 15 niños de todas las edades…mirándome con cara de asombro, tristeza, alegría. No se qué pensaron en ese momento pero yo estaba igual que ellos.
Las piernas me temblaban, acababa de conocer a un hombre que me quería enseñar un poco de su “mundo”, un mundo del que estaba orgulloso pero a la vez sentía que quería cambiar.
La historia de Elías y su familia es larga y complicada, así que durante unos días fui descubriendo muchas cosas, que con impotencia fui digiriendo.
De repente los niños me cogían de la mano y me saludaban como a la mismísima princesa de Etiopía, engalanados con sus mejores ropitas pues era domingo acababan de llegar de misa y sus risas tímidas me contagiaron.
Entré a una pequeña habitación , eso era todo, ahí es donde vivía la sobrina de Elías ( la preciosa Maro con su mamá); su papi murió un año atrás en un accidente de coche. Ella con tres añitos le ha tocado una vida difícil, como a otros muchos niños de Etiopía.
Su mamá a pesar de no hablar amhárico me transmitió con la mirada más que con mil palabras, sí, había  sufrimiento pero también ganas de seguir adelante, supongo que como todos los padres, darían lo que fueran porque sus hijos tengan lo mejor.
Ella, tiene 28 años y nació en esa habitación, toda su vida allí, se casó y su madre le dejó la casa a cambio de un alquiler y ahora al tener a Maro le es difícil encontrar un trabajo, a veces lava para algunas familias pero aquí la vida no es nada fácil.
A pesar de todo ello, no me falto de nada, un trozo de pan, unas palomitas y por supuesto un cafe que olia a las mil maravillas.
Conforme pasaban las horas y disfrutaba jugueteando con esa pequeñita y a la vez Elías me contaba su difícil vida y las de sus vecinos, iban entrando y saliendo niños( nombres, historias…)pensaba por un momento que mi cabeza explotaría y si soltaba una lágrima jamás podría volver a parar.
Decidí volver al día siguiente  y poder digerir en la noche todo aquello que estaba viendo…
“¿Puedo ir al baño?” pregunté. “Sí, claro que puedes pero tal vez…” Bueno los niños me llevaron y creo que la primera imagen nunca la olvidaré. Un baño para 30 personas, vaya 3 plásticos y muchísima suciedad. Creo que podré esperar..
A la vuelta otro día decidimos que algo podríamos hacer y nuestro gran compañero Elías nos dio presupuesto, de eso y del agua, si. Tampoco tienen agua…tienen que salir del barrio para ir a por ella, y eso no es todo, también pagarla.
No más de 1000 birr por cambiar la vida de esas personas? ¿Ni cincuenta euros? La impotencia medesbordaba  por momentos. ¡Hecho!
No más de dos semanas y cuando volvimos la cara de los niños y ya de los mayores no era de asombro, miedo…no!!Era de pura felicidad…con ayuda de Elias(de nuevo) nos iba traduciendo aunque con la mirada a veces sobraba la traducción pero se preguntaban por qué Porque habiamos hecho todo eso…tal vez solo sea un punto en una montaña de arena, pero muchos puntos tal vez puedan cambiar el mundo. Yo confio en eso le dije:)
Muchas pequeñas historias fui descubriendo durante esos dias, entre buna y buna conocí a las familias y con ellas sus dificiles vidas.
Sobre todo dos fueron las que mas me impactaron.. Mi querido Kurubel, un niño risueño, entrañable que desde pequeño no tuvo la oportunidad de hablar, su madre no sabe por qué, pero su vida fue muy dificil y algunas vivencias son dificiles o imposibles de olvidar.
Tal vez podriamos llevar a kurubel al hospital?Aqui los hospitales públicos hacen lo que pueden pero no es suficiente..Desde el día que lo supo el folleto de la clinica no lo solto y de mi pierna tampoco!!
El dia de navidad llego, y con ellos los juguetes, muchas familias nos habían donado regalos y ropa y fui a repartirlas, jamas vi tanta felicidad junta. Solo la mirada de una chica y su timidez me llamó la atencion antes ni me habia fijado que estaba.
Le pregunte a Elias, si normal, me dijo el..habla poco y tiene miedo..su vida es bastante dificil, sus padres murieron y vive con un señor mayor, necesita ayuda tan solo tiene 14 años.

Viendo los progresos de nuestro pequeno barrio pregunte que mejor repartir lo poco que tenemos que en eso es lo que creemos, un mundo justo en el que todos tengan lo necesario y no unos muchos y otros poco , como por desgracia en Etiopia vemos todos los dias.
Asi que mi gran amigo, Elias, esa persona que siempre esta al pie del canon y cuando lo tienes echo ya lo ha pensado el, le pregunto que necesidades ve en el barrio y justo el gobierno ha decidido construir un edificio alli, donde vivian unas 30 familias y sin nada a cambio los echa a la calle. Muchos tienen familia y como pueden van juntandose, pero algunos no corren la misma suerte.
Es el caso de tres mujeres, valientes, con ganas de sacar a sus hijos adelante pero las circunstancias e injusticias de la vida se lo impiden…
Estan enfermas y tienen hijos a su cargo y en un pais en el que cada vez las clases sociales son mas injustas y los pobres apenas tienen para comer pero al lado hay una casa de lujo, el trabajo es un bien escaso a cargo de unos pocos.
Asi que estos son nuestros planes, primero proveerles de una casa(Echo!) , segundo un pequeno proyecto de trabajo para cada una de las mamas mientras sus hijos estan en el cole, por supuesto con la escucha atenta de lo que ellas quieren hacer.
Una me proponia coser ropa(por supuesto!) tal vez bolsos le pregunte?vale pero no se hacerlo, y hay de nuevo Elias con su opcion, hay un curso de un mes que puede hacer, perfecto!
A mi me gustaria vender cafe y a mi vender frutas y verduras.
Estos son nuestros proyectos y objetivos proximos, Gracias a los apadrinamientos dotaremos a los ninos de todo lo necesario y segiremos buscando mas proyectos para seguir avanzando!!